
El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina, aseguró este miércoles que no existe una situación de hambruna en los municipios del sur del país afectados por la sequía, aclarando que la falta de pasto para el ganado no es una responsabilidad directa del gobierno, aunque confirmó la entrega continua de ayuda humanitaria e inventarios de alimentos para salvaguardar a los animales.
Asimismo, el funcionario indicó que las cosechas perdidas debían salir entre septiembre y octubre, por lo que dicho factor aún no incide en la disponibilidad alimentaria, reconociendo únicamente la presencia de un riesgo estructural permanente que afecta a unos 1.8 millones de pobladores de la región.
Las declaraciones del titular de la SAG se producen mientras la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) mantiene vigentes estados de alerta roja, amarilla y verde en múltiples demarcaciones del territorio nacional por tiempo indefinido.
Esta medida responde a la severa sequía meteorológica provocada por el fenómeno de El Niño, un escenario ante el cual el ministro Molina también se refirió a las críticas sobre la distribución de recursos, señalando que la alta demanda y la insuficiencia de incentivos agrícolas generan una insatisfacción natural entre los sectores afectados.
