
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, confirmó que las autoridades de la Policía Nacional están dando un seguimiento riguroso a las investigaciones tras el reciente asesinato de un testigo protegido vinculado al emblemático expediente de Angie Peña.
El caso, que se reactivó en la agenda pública luego de confirmarse el crimen en Roatán, ha encendido las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los declarantes clave en procesos judiciales ligados a estructuras delictivas y redes de trata de personas en el país.
Durante su comparecencia, el mandatario evitó brindar mayores detalles operativos para no entorpecer el proceso investigativo, pero garantizó que las fuerzas de seguridad del Estado mantendrán las acciones necesarias para esclarecer el hecho.
La desaparición de Angie Peña, ocurrida en enero de 2022 en las playas de Roatán, continúa bajo seguimiento judicial y es considerada por diversos sectores de la sociedad hondureña y organismos de derechos humanos como un caso prioritario para frenar la impunidad.
