
Un joven motociclista llamó la atención en las calles de la capital, Tegucigalpa, al circular con un cartel colocado en la parte trasera de su moto, donde compartió un mensaje dirigido especialmente a quienes conducen a alta velocidad.
“Jóvenes, por favor, les pido: quieran al prójimo como a ti mismo. No es la velocidad de ‘Rápido y Furioso’ que los hace ser grandes, sino las desgracias que le traen a otra familia y la suya, porque solo Dios le puede quitar, no un drogado o alcohólico”, se leía en el cartel.
La frase hace referencia a uno de los principales riesgos en las calles: conducir a exceso de velocidad bajo los efectos del alcohol o de otras sustancias, una combinación que puede poner en peligro tanto al conductor como a otras personas.
Más allá de la forma particular en que fue escrito, el mensaje busca dejar una reflexión: detrás de cada persona que circula por una calle hay una familia que espera que regrese con bien a casa.
