
La Secretaría de Seguridad inició su actual gestión con una deuda acumulada superior a los 3 mil millones de lempiras correspondiente al ejercicio fiscal 2025, lo que obligó a destinar parte del presupuesto de 2026 para honrar compromisos pendientes que incluían salarios, combustibles y servicios públicos.
El ministro de Seguridad, Gerson Onán Velásquez, detalló que uno de los casos más críticos afectó a más de 1,600 agentes de las promociones 116 y 117, quienes quedaron sin recibir su sueldo en los últimos meses del año pasado debido a la falta de respaldo presupuestario al momento de su incorporación.
A pesar de las limitaciones financieras iniciales que restringieron la inversión en equipamiento y logística, el funcionario aseguró que el proceso de saneamiento ya permitió cancelar más de la mitad de la deuda heredada.
Asimismo, la administración destacó avances en materia de investigación criminal con la recuperación del Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), la intensificación de operativos contra la extorsión y el cierre de la industria interna de confección para adquirir nuevos uniformes mediante licitación transparente.
