
Una inusual tormenta de granizo sorprendió a habitantes de la región occidental de Guatemala, donde varios sectores de los municipios de Olintepeque, Quetzaltenango, y San Andrés Xecul, Totonicapán, quedaron cubiertos por una capa de hielo de varios centímetros.
El fenómeno transformó temporalmente el paisaje de estas comunidades del altiplano guatemalteco, con calles, viviendas, parcelas agrícolas y atrios de templos cubiertos de blanco. Las imágenes difundidas por residentes generaron sorpresa debido a lo poco común de una acumulación de esta magnitud en la zona.
La granizada también generó preocupación por posibles daños en infraestructura y cultivos de maíz y hortalizas, por lo que las autoridades y cuerpos de socorro mantienen monitoreo en los sectores afectados.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) recomendó a la población mantener precaución ante superficies resbaladizas y reportar cualquier afectación.
Este tipo de fenómeno se produce principalmente en nubes de gran desarrollo vertical, conocidas como cumulonimbos, donde fuertes corrientes de aire elevan gotas de agua hacia capas frías de la atmósfera hasta convertirlas en partículas de hielo que posteriormente caen como granizo. Las condiciones montañosas y los altos niveles de humedad pueden favorecer este tipo de precipitaciones en el altiplano.
