
Las autoridades hondureñas preparan una estrategia de intervención en centros educativos donde se han identificado indicios de reclutamiento de menores por estructuras criminales, así como denuncias relacionadas con presunto tráfico de drogas y cobros ilegales entre estudiantes.
La Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Educación conformaron mesas técnicas interinstitucionales para recopilar información y seleccionar los primeros centros educativos en los que se desarrollará un plan piloto.
La iniciativa contará con la participación de la Policía Nacional, la Policía Escolar Comunitaria, la Senaf y la CICESCT.
Según informó Christian Nolasco, jefe de Operaciones de la División Anti-Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), las intervenciones serán coordinadas con docentes, padres de familia, estudiantes y autoridades de cada comunidad educativa.
El plan será presentado inicialmente en Tegucigalpa y posteriormente podría extenderse a otros departamentos del país.
La estrategia busca fortalecer la prevención, la detección temprana y los mecanismos de denuncia para evitar que niños y adolescentes sean captados por organizaciones criminales. Las autoridades señalaron que el objetivo es proteger a la comunidad estudiantil y evitar que los centros educativos sean utilizados para desarrollar actividades ilícitas.