
Honduras registró 23,420 ciudadanos deportados entre el 1 de enero y el 26 de junio de 2026, lo que representa un promedio de 132 retornados por día, según los datos citados en el informe.
La cifra evidencia la magnitud del fenómeno migratorio que continúa impactando al Triángulo Norte de Centroamérica y plantea nuevos desafíos para la reintegración social y laboral de miles de hondureños.
El retorno masivo de connacionales incrementa la presión sobre las familias, el mercado laboral y los servicios básicos, especialmente para quienes regresan después de haber invertido sus recursos en la búsqueda de oportunidades en el extranjero.
Mientras tanto, Honduras, Guatemala y El Salvador mantienen una fuerte dependencia de las remesas familiares, en un contexto marcado por cambios en los flujos migratorios y mayores controles en las rutas hacia Estados Unidos y México.