
Especialistas del Hospital General del Sur, en Choluteca, alertaron sobre los riesgos de las prácticas tradicionales conocidas como “rociado y purga”, tras reportar la muerte de dos bebés en menos de 15 días y la atención de un tercer menor que logró sobrevivir.
De acuerdo con el personal médico, el caso más reciente corresponde a un bebé de un mes y 20 días de nacido, quien falleció luego de haber sido rociado con alcohol y recibir sustancias utilizadas tradicionalmente para “purgarlo”.
Los especialistas advirtieron que estas prácticas pueden provocar graves complicaciones en recién nacidos debido a que sus órganos aún están en desarrollo.
El epidemiólogo del centro asistencial explicó que este tipo de procedimientos no forman parte de tratamientos médicos reconocidos y pueden causar intoxicaciones, alteraciones en el equilibrio del organismo y daños en órganos vitales, poniendo en riesgo la vida de los menores.
Ante esta situación, los médicos hicieron un llamado a padres, familiares y cuidadores para evitar tratamientos caseros y acudir de inmediato a los centros de salud cuando un recién nacido presente síntomas de enfermedad.
Asimismo, insistieron en fortalecer las campañas de prevención para reducir los riesgos asociados a estas prácticas tradicionales.