
El desbalance financiero que experimenta el subsector eléctrico en el territorio hondureño se consolida como una de las principales presiones macroeconómicas para el fisco de la nación. La Asociación para una Sociedad más Justa, por medio de su oficial de análisis energético, Edgar Aguilar, mantiene las jornadas de difusión correspondientes a la plataforma digital «Potencia Honduras».
El teleauditorio de Abriendo Brecha fue testigo de dicha herramienta de monitoreo independiente que expone con precisión métrica el deterioro patrimonial acumulado por la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, una problemática estructural cuyas implicaciones presupuestarias se tornan complejas para el sostenimiento del erario del Estado.
Por consiguiente, el especialista técnico detalló que el déficit operativo de la empresa pública equivale a un flujo de pérdidas constante tasado en aproximadamente 544 lempiras por cada segundo transcurrido.
Bajo esta dinámica de descapitalización, el consolidado de recursos no percibidos por la estatal en el transcurso del año 2026 ya sobrepasa la barrera de los 8,800 millones de lempiras. Este escenario agrava los compromisos acumulados desde el ciclo fiscal de 2021, periodo a partir del cual el promedio de mermas anuales se sitúa de forma sostenida cerca de los 15,000 millones de lempiras, requiriendo auxilio financiero de las arcas centrales.