
Una nube de polvo proveniente del desierto del Sahara ingresó este lunes a Honduras y otros países de Centroamérica, provocando una disminución en la calidad del aire por la presencia de partículas suspendidas en la atmósfera.
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) informó que las concentraciones del polvo del Sahara se encuentran entre los 10 y 20 microgramos por metro cúbico. Entre los componentes presentes destacan las partículas PM2.5, que por su reducido tamaño pueden ingresar al sistema respiratorio.
Este fenómeno se origina en el desierto del Sahara, en África, donde grandes cantidades de polvo son elevadas por los vientos y transportadas a través del océano Atlántico hacia el Caribe, Centroamérica y otras regiones del continente americano durante la temporada de verano.
Las autoridades mantienen el monitoreo de las condiciones ambientales y recomiendan tomar precauciones, especialmente a las personas con enfermedades respiratorias o mayor sensibilidad a los cambios en la calidad del aire.