
Egipto logró una histórica clasificación a los octavos de final al vencer 2-4 en la tanda de penaltis a Australia, luego de empatar 1-1 en el tiempo regular. Los egipcios se adelantaron temprano al minuto 13 con un cabezazo de Emman Ashour, pero un autogol con la nuca de Mohamed Hany le dio vida a unos Socceroos que apelaron al orden defensivo para forzar la prórroga.
Pese a jugar condicionado por una molestia en los isquiotibiales, Mohamed Salah lideró el ataque de los Faraones en los minutos finales y la prórroga.
En la tanda definitiva, la inexperiencia castigó a Australia con los fallos de Souttar y Herrington, mientras que Salah selló la clasificación con una genialidad ‘a lo Panenka’. Ahora, Egipto espera en octavos de final al vencedor del duelo entre Argentina y Cabo Verde.