
El Gobierno de la República declaró este lunes una emergencia sanitaria preventiva por un periodo de 180 días tras la detección técnica de influenza aviar de alta patogenicidad en aves silvestres y el registro de un único caso ya controlado en una granja del territorio nacional. Las autoridades correspondientes anunciaron que la situación se encuentra bajo absoluto control fitosanitario y que la medida busca primordialmente agilizar recursos económicos para blindar el patrimonio avícola del país de manera oportuna.
El Secretario de Desarrollo Económico, Eddy Ordoñez, explicó en conferencia de prensa que el foco detectado en la granja comercial fue atendido de forma inmediata mediante la despoblación total del lote afectado y la rigurosa aplicación de protocolos internacionales a través del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria. La vigilancia en el sector es constante y exhaustiva, confirmando que no existe actualmente ninguna evidencia de propagación o contagio masivo en la producción avícola comercial.
Frente al impacto de la noticia, el funcionario fue categórico al asegurar que no existe justificación técnica para el desabastecimiento ni para incrementos en los precios de la carne de pollo y el huevo al consumidor final. Para salvaguardar la economía de los hogares hondureños frente a la especulación o el acaparamiento ilegal, el Gobierno intensificará las inspecciones de la canasta básica en los mercados, sumando nuevos operativos a las más de 7,000 auditorías de precios ya ejecutadas en lo que va del presente año.