
El Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó la decisión del Gobierno federal de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 356,000 migrantes haitianos y sirios, en una resolución que refuerza la autoridad del Poder Ejecutivo en materia migratoria.
La medida abre la posibilidad de que miles de beneficiarios pierdan su protección legal en el país y enfrenten procesos de retorno a sus naciones de origen, en medio de un amplio debate sobre el futuro del programa.
La decisión establece que las determinaciones relacionadas con el TPS corresponden principalmente al Ejecutivo, limitando la intervención de los tribunales en su aplicación o finalización.
El TPS es un mecanismo que protege a ciudadanos de países afectados por conflictos, desastres naturales o crisis humanitarias, y actualmente beneficia a migrantes de diversas regiones del mundo, incluidos países de América Latina, África y otras zonas en situación de vulnerabilidad.