
Cierto que Honduras, geográficamente es un país diminuto ¡pero no insignificante! Que muchos hondureños se sientan aplastados por el complejo de la pequeñez, no significa que nuestro país no es nada y que no vale nada, porque eso es absolutamente falso. Como país no solo tenemos valía por nuestra ubicación geográfica, sino que, como nación tenemos mucho valor, suficientemente demostrado a lo largo de la historia. Pero, nunca, como en la gesta histórica del pasado 30 de noviembre, cuando la inmensa mayoría de hondureños libramos más que una batalla electoral, que no solo consistía en derrotar al Partido LIBRE (PLR) y a sus socios del chavismo del siglo XXI; el 30 de noviembre en Honduras vencimos a las dos grandes potencias populistas del mundo, que habían cifrado sus esperanzas en Honduras, para avanzar en sus planes de minar a Estados Unidos, que es el líder de la democracia mundial.
Los hondureños tenemos que mejorar nuestra percepción del mundo, y darnos cuenta que, al salir victoriosos el 30 de noviembre, abandonamos el ámbito de la insignificancia y empezamos a ser tomados en cuenta. No es por otro motivo que el mandatario hondureño Nasry Asfura ha sido invitado de manera continua a dos reuniones con el presidente de EEUU, luego a Alemania, la locomotora europea, donde ha tenido intensas sesiones con empresarios e inversionistas alemanes, para posteriormente sostener varias reuniones con el presidente Zelensky de Ucrania. Finalizando este periplo con su participación en la asamblea de la OEA en Panamá, donde se celebró un acontecimiento histórico.
Los presidentes hondureños, tradicionalmente han tenido la peculiaridad de ser partidarios del aislamiento, en gran parte porque no tuvieron la oportunidad de mostrarse, porque las circunstancias que vivieron no les fueron favorables para ser protagonistas en el escenario internacional. A Nasry Asfura, por el contrario, la diosa fortuna ha estado de su lado. Llegó a presidir los destinos de Honduras justo en el tiempo que China y Rusia habían dado pasos de avanzada en el istmo centroamericano, consolidando su presencia de todas formas. China tiene el pequeño islote Perico en la bahía de La Unión en El Salvador, en donde planea instalar una base militar, según la denuncia que hizo en el New York Times el reconocido periodista Nicholas Kristof.
Rusia ha dado pasos enormes en Nicaragua, donde tiene presencia militar destinada a defender al régimen de Daniel Ortega, y desde hace años invierte en varios rubros que ayudan a sostener la economía nicaragüense. China también tiene presencia en Costa Rica y Panamá, mientras que en Honduras en los 4 años del gobierno de Xiomara Castro tuvimos una invasión de comerciantes chinos que han copado las zonas de los mercados, asfixiando a los pequeños negocios de los comerciantes hondureños. Esto no es casual, es un proyecto de penetración diseñado por el partido comunista chino, que ha tenido la suprema cautela de no provocar fricciones con EEUU en los territorios que desde antaño han sido su traspatio.
China penetró tanto en Venezuela que es el principal acreedor del gobierno venezolano, así como en la mayor parte de países suramericanos, a través de una serie de estructuras de dependencia, construyendo carreteras, puentes, puertos y centrales eléctricas. China no ha mandado tropas a América Latina, ha estado construyendo obras gigantes como el enorme puerto Chancay en Perú con acceso al Pacífico. Estados Unidos no ha podido frenar el avance chino en América Latina, pero descubrió que Honduras, con su posición estratégica en Palmerola y el Golfo de Fonseca, es el mejor aliado para enfrentar los avances de China.
Por eso, para China el triunfo de LIBRE en el 2021 fue como ganarse la lotería. Con Mel Zelaya en el poder, los chinos aprovecharían el pensamiento radical antinorteamericano de Zelaya, y de gratis podían disponer de Honduras. Es urgente revisar que tipo de acuerdos suscribió Xiomara Castro con el partido comunista de China. Con la estruendosa derrota sufrida por Mel Zelaya y Xiomara Castro, los planes de China y Rusia en Honduras se vinieron abajo. EEUU sabe que tiene en Nasry Asfura un aliado confiable. El mandatario hondureño tiene que saber jugar las cartas. Tendremos amplia presencia militar de EEUU en Palmerola, como ya lo estamos observando.
Todo esto deriva de las elecciones del pasado 30 de noviembre, cuando los hondureños no solo derrotamos al PLR, sino que vencimos a las dos potencias populistas del mundo. Muchos compatriotas, acostumbrados a ver las cosas en pequeño, no se habrán percatado, pero, aquí perdió China, y a lo grande. ¡Pero también perdió Rusia!
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 23 de junio de 2026.