
La selección de Inglaterra, dirigida por Thomas Tuchel, fue incapaz de romper el empate sin goles frente a una disciplinada Ghana en el Gillette Stadium de Boston, un resultado espeso que vuelve a sembrar dudas sobre la fiabilidad inglesa en las grandes citas del Mundial 2026. El combinado africano, bajo el mando de Carlos Queiroz e impulsado por la titularidad de Iñaki Williams, cerró a la perfección los espacios y neutralizó por completo a un Harry Kane que, con este 0-0, se descuelga de la pelea por la Bota de Oro frente a Messi, Mbappé y Haaland.
Pese al dominio estéril del balón de los británicos en la primera mitad, las constantes interrupciones por faltas tácticas y las pausas de hidratación terminaron de romper el ritmo del juego, dejando los primeros 45 minutos sin un solo remate directo a portería.
El panorama cambió en el segundo tiempo con la apertura de espacios en ambas áreas, donde los porteros Jordan Pickford y Benjamin Asare finalmente tuvieron protagonismo. La escuadra ghanesa acarició la gloria en peligrosos contragolpes de Marvin Senaya y Prince Adu, bien contenidos por la zaga europea, mientras que Inglaterra reaccionó en el tramo final con un arrebato ofensivo que incluyó un zurdazo de Bukayo Saka salvado por Asare, un cabezazo al travesaño de Nico O’Reilly y un fallo a bocajarro de Kane.
Con este vibrante empate, ambas selecciones se mantienen al frente del Grupo L con cuatro puntos y, aunque no lograron certificar matemáticamente su pase a la siguiente ronda, quedan a un paso de sellar la clasificación.