
Las estrictas normativas de seguridad nacional e inmunidad aérea implementadas en los Estados Unidos para la Copa del Mundo cobraron su primera implicación legal grave para un ciudadano centroamericano. El hondureño Luis Mauricio Flores Ordóñez, de 33 años de edad, fue detenido por agentes federales tras operar un dron sin autorización dentro de un espacio aéreo restringido en las inmediaciones del AT&T Stadium en Arlington, Texas.
El incidente se registró en la antesala del encuentro mundialista entre las selecciones de Japón y Países Bajos. El despliegue tecnológico de vigilancia antidrones del Buró Federal de Investigaciones (FBI) detectó el sobrevuelo ilegal de un equipo comercial, procediendo a la captura inmediata del compatriota por quebrantar los perímetros de exclusión dictados por la Administración Federal de Aviación (FAA).
Las sanciones federales y el latente riesgo de deportación: Operar aeronaves no tripuladas en zonas de alta concentración pública o eventos catalogados de alta seguridad bajo el amparo de una Restricción Temporal de Vuelo (, por sus siglas en inglés) constituye un delito penal grave en la jurisdicción norteamericana