
Las reformas al subsector eléctrico que se encuentran pendientes de tercer y último debate en el Congreso Nacional incluyen disposiciones orientadas a garantizar la estabilidad laboral de los trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y la continuidad de sus derechos sindicales.
De acuerdo con el dictamen favorable emitido por la Comisión Legislativa de Energía, los empleados conservarán su afiliación al Sindicato de Trabajadores de la ENEE (STENEE), así como las cotizaciones obrero-patronales, aun cuando la estatal sea reorganizada en sociedades de generación, transmisión y distribución bajo propiedad estatal.
El proyecto también establece que la reestructuración empresarial no podrá utilizarse para limitar, fragmentar o extinguir derechos laborales, representación sindical o beneficios derivados de la contratación colectiva vigente.
Además, señala que estas garantías se sustentan en la Constitución de la República y en los convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La iniciativa reafirma el carácter público de la ENEE y rechaza cualquier forma de privatización de la empresa.
El proyecto avanzó esta semana a su segundo debate y quedó a la espera de la discusión final en el pleno legislativo para su eventual aprobación.