
El debut de las selecciones de Inglaterra y Croacia en el Mundial desató una auténtica fiesta de consumo en Arlington, Texas, donde los aficionados «liquidaron» un total de 45,349 cervezas en el famoso establecimiento Texas Live!, ubicado a las afueras del Estadio AT&T.
Impulsados por las altas temperaturas, los hinchas abarrotaron los comercios locales antes del pitazo inicial, logrando que el bar registrara una venta de bebidas significativamente mayor a la que habitualmente genera un partido de playoffs de los Dallas Cowboys de la NFL, un récord sin precedentes para el comercio de la zona.
La fiebre mundialista y la masiva presencia de seguidores británicos también causaron furor en la vecina ciudad de Dallas, específicamente en el Londoner Pub.
Este local de inspiración inglesa se vio completamente desbordado por los hinchas de los Tres Leones, quienes consumieron 5,000 cervezas en una sola noche, obligando a los encargados a realizar un complejo operativo para desalojar el establecimiento debido a la euforia generalizada.