
Las recientes lluvias de junio han sido insuficientes para recuperar los embalses de Tegucigalpa, lo que ha obligado a las autoridades a mantener el racionamiento de agua potable a una vez por semana en la mayoría de barrios y colonias.
Según alertó el coordinador del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo, Julio Quiñónez, la situación es crítica: la represa Los Laureles apenas subió del 37.5% al 38% de su capacidad desde mediados de mayo, mientras que la represa Concepción tres veces más grande y la principal fuente de la ciudad sufrió un alarmante descenso del 45% al 39%. El funcionario advirtió que la población está consumiendo más agua de la que los embalses están recibiendo, lo que acelera el desabastecimiento en la capital.
El panorama a mediano plazo es aún más preocupante debido a los pronósticos meteorológicos de Cenaos, los cuales anticipan una canícula prolongada durante julio y un agosto sumamente seco.
Quiñónez detalló que es muy probable que la ausencia de precipitaciones importantes se extienda hasta inicios de septiembre y que las lluvias cesen definitivamente en la tercera semana de octubre, impidiendo que las represas alcancen niveles óptimos de cara al próximo año. Ante este adverso escenario, el coordinador hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que el ahorro de agua pase de las palabras a las acciones, advirtiendo que el 2027 será un año sumamente complejo para el acceso al líquido elemento.
#ABNoticias El coordinador del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo, Julio Quiñónez, manifestó su preocupación con las represas que abastecen la capital, en donde se ha visto una reducción en sus capacidades, como la represa La Concepción, que ha pasado de un 45% a 39%. pic.twitter.com/iPX8e0VCFL
— Abriendo Brecha (@Abriendo_Brecha) June 17, 2026