
El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, atribuyó la reciente masacre ocurrida en la aldea de Rigores, departamento de Colón, a una supuesta venganza entre integrantes de dos estructuras criminales ligadas a conflictos con movimientos campesinos.
El funcionario explicó que el repunte de muertes múltiples en las zonas rurales del país responde a patrones asociados directamente a ajustes de cuentas entre grupos del crimen organizado, un fenómeno violento que en ocasiones termina afectando a personas completamente ajenas a dichos conflictos. Para contrarrestar esta situación, Velásquez aseguró que la Policía Nacional mantiene una «fuerte intervención» en el sector con el fin de devolver la tranquilidad a los pobladores y esclarecer los hechos.
En el marco de estas operaciones, el titular de Seguridad también destacó los resultados positivos obtenidos tras las recientes intervenciones en el departamento de Yoro y las investigaciones en curso.
Al respecto, detalló que ya se logró la captura de dos personas con pruebas técnicas y fiscales contundentes que las señalan de haber participado en uno de los actos delictivos bajo investigación, quedando pendiente la ejecución de otra orden de aprehensión. Finalmente, el ministro reiteró el compromiso de las autoridades de continuar con las indagaciones pertinentes para identificar, capturar y judicializar a todos los responsables de estos crímenes de alto impacto.