
Un blindaje legal sin precedentes para las mujeres hondureñas. El Congreso Nacional aprobó en su tercer y último debate la reforma integral a la Ley contra la Violencia Doméstica, endureciendo de forma drástica las sanciones civiles y administrativas contra los agresores. La normativa, que fue discutida y consensuada por las diferentes bancadas del pleno, busca frenar los alarmantes índices de abuso intrafamiliar mediante un esquema de inhabilitaciones que afectará directamente la vida cotidiana, laboral y ciudadana de todo aquel que cuente con un fallo judicial en su contra.
«Ni con el pétalo de una rosa»: Las nuevas inhabilitaciones: Durante el cierre del debate legislativo, la diputada Tania Pinto lanzó una enérgica advertencia y detalló el alcance de las medidas accesorias automáticas que se aplicarán a los infractores una vez que la ley sea publicada en el Diario Oficial La Gaceta:
- Inhabilitación para conducir: El ciudadano que reciba una sentencia firme por violencia doméstica quedará completamente inhabilitado para optar o renovar su licencia de conducir a nivel nacional.
- Desarme obligatorio: Se prohíbe de forma absoluta el derecho a comprar, registrar o poseer cualquier tipo de arma de fuego, cancelándose los permisos vigentes de manera inmediata.
- Bloqueo en el sector público: Ningún agresor condenado podrá postularse a cargos de elección popular ni ser contratado como funcionario o empleado del sector público.
Declaración contundente: “Cuidado con tocar a las mujeres, a las mujeres ni con el pétalo de una rosa se toca. Aquel que sea condenado con sentencia firme por violencia doméstica no podrá optar por una licencia de conducir, no tendrá acceso a comprar ni poseer armas de fuego, y no podrá ser funcionario público”, sentenció la parlamentaria Pinto ante el pleno.