
El Congreso Nacional de Honduras aprobó reformas al Código Penal que elevan las penas por el delito de femicidio a rangos de entre 25 y 30 años de prisión, y entre 30 y 40 años en casos agravados, con sanciones que podrían alcanzar hasta 60 años en circunstancias específicas.
La reforma también incluye la creación de un circuito judicial especializado para la investigación y judicialización de los femicidios, con el objetivo de fortalecer la respuesta institucional frente a este tipo de delitos en el país.
La vicepresidenta del Congreso Nacional, Lissi Matute Cano, afirmó que las medidas buscan enviar un mensaje de mayor rigor contra la violencia extrema hacia las mujeres y fortalecer las herramientas legales para su combate.
Organizaciones feministas y de derechos humanos han señalado que, pese al aumento de penas, el principal desafío sigue siendo la impunidad, que afecta a la mayoría de los casos y limita el acceso a la justicia para las víctimas.