
La agencia oficial de noticias de Corea del Norte, KCNA, difundió imágenes del líder Kim Jong-un recorriendo los pasillos de una instalación secreta de enriquecimiento de uranio, rodeado por densas filas de centrifugadoras y tuberías plateadas. Durante la inspección, las fotografías oficiales mostraron además gráficos difuminados de un objeto cónico sobre una mesa de reuniones, lo que analistas internacionales asocian con el posible diseño de una ojiva nuclear.
En su recorrido, el mandatario norcoreano instruyó de forma contundente la aceleración en la fabricación de armamento táctico y el desarrollo de sistemas de centrifugación avanzados, bajo la premisa de ampliar «exponencialmente» el arsenal de destrucción masiva del país asiático.
Esta revelación pone nuevamente en alerta a la comunidad internacional, ocurriendo menos de dos años después de que Pionyang hiciera pública otra planta clandestina en septiembre de 2024. Según declaraciones emitidas por el ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong-young, los informes de inteligencia indican que el régimen norcoreano opera activamente al menos cuatro instalaciones de enriquecimiento de uranio, incluido el histórico complejo nuclear de Yongbyon, donde también poseen capacidad para procesar plutonio.
Tras el colapso de la diplomacia de alto nivel sostenida en 2019 con el mandatario estadounidense Donald Trump, Kim Jong-un ha rechazado de manera sistemática toda oferta de diálogo por parte de Washington y Seúl, priorizando en su lugar la modernización de sus capacidades atómicas.