
Tras la disolución de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco), el director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Carlos Hernández, advirtió que la corrupción ha vuelto a penetrar las estructuras de seguridad del Estado.
Hernández calificó la situación actual de la Policía Nacional como “una tragedia para el pueblo hondureño” y señaló que, debido a decisiones desacertadas del Consejo Nacional de Defensa, esta dirección se «contaminó en extremo», provocando un grave retroceso en los costosos esfuerzos realizados por transparentar la institución.
El representante de la ASJ vinculó esta crisis con el repunte de la violencia en el país y exigió una depuración frontal y contundente, señalando que el costo de la corrupción policial históricamente ha dejado «sangre, dolor y exilio».
Finalmente, ante las versiones de un posible acuerdo estratégico con Estados Unidos para recibir apoyo de inteligencia en el territorio nacional, Hernández consideró que la cooperación internacional es positiva para combatir el narcotráfico, siempre y cuando se respete la soberanía de Honduras.