
El Hospital Escuela, principal centro asistencial de Honduras, emitió una severa alerta institucional al confirmar que su sala de emergencias se encuentra críticamente sobrepasada en un 120% de su capacidad operativa. Las autoridades médicas señalaron de forma directa que este colapso es provocado por el masivo e incesante ingreso diario de personas lesionadas en accidentes de tránsito, una epidemia vial dominada casi en su totalidad por el uso de motocicletas.
El portavoz del hospital, Said Norales, ofreció cifras alarmantes que reflejan la magnitud de la crisis: el centro asistencial recibe un promedio de 15 pacientes diarios de lunes a viernes por incidentes viales. Sin embargo, la situación se duplica drásticamente durante los fines de semana, registrándose hasta 60 ingresos en apenas dos días.

Las cifras de la imprudencia vial: El reporte estadístico del Hospital Escuela detalla el impacto real del parque de motocicletas en la salud pública:
- El 85% de todas las atenciones en la emergencia general corresponden a accidentes de tránsito.
- Casi el 90% de esos incidentes viales involucran de manera directa a conductores o pasajeros de motocicletas.
Un drenaje millonario para el Estado: Norales explicó que este fenómeno ejerce una presión asfixiante sobre el presupuesto y la logística hospitalaria. La mayoría de los accidentados presentan politraumatismos severos que requieren múltiples intervenciones de ortopedia, neurocirugía y cirugías reconstructivas, con periodos de hospitalización que oscilan entre cuatro y seis semanas.
Las autoridades revelaron que el costo económico para salvar la vida de un solo paciente politraumatizado puede superar el millón de lempiras, incluyendo clavos, platinas, medicamentos de alta gama y uso de quirófanos. Este gasto extraordinario ha obligado al hospital a reprogramar de forma indefinida las cirugías electivas de otros ciudadanos que padecen distintas enfermedades no traumáticas.