
La violencia contra defensores del ambiente continúa generando alarma en Honduras, donde organismos de derechos humanos reportan cerca de 70 ambientalistas asesinados entre 2020 y 2025, en medio de amenazas, criminalización y altos niveles de impunidad.
Las organizaciones advierten que quienes defienden los recursos naturales siguen enfrentando graves riesgos en distintas regiones del país.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) señaló que Honduras permanece entre los países más peligrosos para el activismo ambiental en América Latina, especialmente en zonas como el Bajo Aguán, Yoro, Colón, Atlántida y Comayagua, donde persisten conflictos relacionados con tierras, minería y proyectos agroindustriales.
Entre los casos más emblemáticos figuran los asesinatos de la líder indígena Berta Cáceres y del defensor ambiental Juan López.
Organismos nacionales e internacionales cuestionan además que más del 90 % de los crímenes contra ambientalistas permanezcan sin resolución judicial, situación que, según defensores de derechos humanos, favorece la repetición de la violencia.