
Rusia violó el alto al fuego de tres días anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump al lanzar un misil balístico Iskander y 43 drones contra territorio ucraniano, pocas horas después de haber aceptado la tregua acordada en el marco de las celebraciones del Día de la Victoria.
Los ataques impactaron las regiones de Sumy y Odesa, dejando al menos tres personas fallecidas, entre ellas un padre y su hijo, además de daños materiales e incendios en viviendas particulares.
Autoridades ucranianas informaron que gran parte de los drones fueron interceptados, aunque varios proyectiles lograron alcanzar sus objetivos.
La ofensiva genera incertidumbre sobre la viabilidad del acuerdo impulsado por Washington, que contemplaba una pausa en los combates y un intercambio de mil prisioneros por cada bando.