
Las asociaciones chinas en Honduras han roto el silencio para exigir que la muerte del menor Hong Zhixuan (15) sea tratada con la «máxima seriedad». A través de un enérgico comunicado, seis organizaciones de la comunidad asiática desmintieron las versiones que circulan en redes sociales y señalaron que el trágico suceso, ocurrido el pasado 25 de abril, es una muestra de la fragilidad del sistema de seguridad privada en el país.
Freno a la desinformación
Las asociaciones fueron categóricas al pedir que se detenga la difusión de noticias falsas que revictimizan al joven. Aclaran que no hubo provocación: el adolescente, quien apenas hablaba español tras cinco meses en el país, solo pronunció un «hola» antes de ser atacado por un guardia que cumplía su primer día de labores bajo la contratación de una empresa externa.
Impacto en la confianza país Más allá del dolor familiar, la comunidad china lanzó una advertencia sobre el clima de negocios:
- Percepción de inseguridad: Hechos tan violentos generan temor tanto en residentes extranjeros como en hondureños.
- Fuga de capitales: Las asociaciones subrayaron que sin seguridad jurídica y física, es «difícil fomentar la inversión y el crecimiento económico».
- Responsabilidad empresarial: Exigieron que las empresas de seguridad asuman su rol de proteger vidas y no de ponerlas en riesgo con personal no capacitado.
“Honduras tiene potencial, pero es indispensable garantizar la protección de la vida”, concluye el escrito firmado por organizaciones como Cachina y APROCC, quienes confían en que las autoridades hondureñas realizarán una investigación objetiva y sancionarán a los responsables con todo el peso de la ley.