
El régimen de Irán desplegó misiles balísticos en plazas emblemáticas de Teherán en una demostración pública de poder, en medio de la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de extender de forma indefinida el alto el fuego en Medio Oriente.
La exhibición, realizada en espacios como Enghelab y Vanak, reunió a decenas de personas que observaron y fotografiaron el armamento, en una escena que combinó elementos políticos y militares. Medios internacionales identificaron algunos de los misiles como modelos de largo alcance del arsenal iraní.
El gesto se produjo mientras Washington mantiene el bloqueo naval sobre puertos iraníes y refuerza la presión económica, pese a la tregua vigente. Trump aseguró que Irán enfrenta pérdidas millonarias diarias y confirmó que las medidas restrictivas continuarán.
Autoridades iraníes rechazaron negociar bajo presión y calificaron el bloqueo como un acto hostil, mientras el conflicto regional sigue escalando con la participación de otros actores. La exhibición de misiles se interpreta como una señal de fuerza en un escenario marcado por tensiones persistentes.