
Con una apuesta decidida por la innovación y la disciplina, el presidente Nasry Asfura encabezó este viernes la celebración del 95 aniversario de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH). La ceremonia, realizada en el hangar de la Base Aérea Hernán Acosta Mejía, sirvió de plataforma para que el mandatario delineara el futuro de la defensa nacional: una Honduras moderna con un brazo alado de alta competitividad.
Inversión en el futuro del aire Para el mandatario, el fortalecimiento de la FAH no es opcional, sino un requisito para el desarrollo del país. «Vamos a seguir modernizando nuestra capacidad. Vamos a invertir en formación, tecnología y equipamiento», anunció Asfura, subrayando que el recurso más valioso de la institución son los hombres y mujeres en uniforme que operan bajo condiciones de máxima exigencia.

Más que defensa: Una vocación de servicio Durante su discurso, el titular del Ejecutivo recordó que el papel de los «soldados del aire» trasciende el combate. La FAH ha sido históricamente un pilar en la protección del territorio, pero también en las misiones humanitarias y de respuesta inmediata en momentos de crisis nacional.
«Servir a Honduras no es un discurso, es una vocación que se honra con hechos», expresó el gobernante, quien estuvo acompañado por figuras clave como el titular del Congreso, Tomás Zambrano, y representantes de la comunidad internacional como la encargada de negocios de EE. UU., Colleen Hoey.

Visión de orden y disciplina Asfura concluyó su intervención vinculando los valores de la FAH con el modelo de país que busca consolidar en su gestión: una Honduras ordenada, con instituciones que no se detienen ante los retos del futuro.