
A medida que avanza el juicio político en el Congreso Nacional, el pueblo hondureño está conociendo la trama urdida por el PLR para quedarse en el poder por la vía fraudulenta, con acciones amañadas que conducían, en primer lugar, a impedir las elecciones, pero, de no lograrlo, en última instancia, la alta dirigencia del PLR hizo hasta lo imposible por evitar la declaratoria del resultado electoral. La comisión investigadora del fraude, nombrada por el Congreso Nacional, tiene resultados concluyentes: lo que sucedió en el proceso electoral de marzo a noviembre del 2025 no fue algo circunstancial, tampoco hechos aislados. Sin duda que el PLR desarrolló acciones sistemáticas para entorpecer el proceso electoral.
El diputado Alberto Cruz de la mencionada comisión investigadora del juicio político, al rendir un informe, con toda precisión ha bautizado la acción fraudulenta del PLR con el sugestivo nombre de «la trama de la silla vacía»; en que, los altos funcionarios del PLR tanto en el CNE como en el TJE, conociendo las debilidades del proceso electoral y su legislación, tenían bien estudiado que «una silla vacía» rompe el quorum, y al romperse el quorum se rompe la continuidad del organismo electoral. Y al lograr la ruptura del quórum del ente electoral, se paralizaba el calendario del Consejo Nacional Electoral, y con ello paralizaban la administración jurisdiccional de la justicia en el Tribunal de Justicia Electoral.
Por supuesto que estos no fueron hechos aislados, como bien lo colige la comisión investigadora del juicio político, por lo que no se puede dejar pasar estos actos como algo sin importancia o normal en el acontecer electoral, porque no fueron simples travesuras de Mel Zelaya y sus camaradas del PLR, se trataba de un plan orquestado por los cerebros malévolos del chavismo venezolano, asesores cubanos, españoles y mexicanos, costeados con dinero del erario público que es sustanciado con el pago de nuestros impuestos. Hoy estamos disfrutando los aires de la democracia que nos impregnan de libertad, pero los años 2024 y 2025 no fueron de normalidad. El ambiente del fraude urdido por el PLR se respiraba en toda la nación, especialmente a lo largo del 2025.
Según la comisión investigadora, se detectaron dos etapas en la trama fraudulenta del PLR. En la etapa anterior al 30 de noviembre, el proceso electoral estuvo en alas de cucaracha cuando se detectó una intención muy visible del PLR por evitar las elecciones, mientras que, en la segunda etapa, la trama posterior al 30 de noviembre, la intención del PLR era evitar a toda costa la declaratoria del resultado electoral, que es el protocolo vital para garantizar la validez del proceso electoral. Como hemos venido sosteniendo, los representantes del PLR en el CNE y en el TJE, en una confabulación diabólica que denunciamos hasta la saciedad, tuvieron el apoyo del alto mando de las FFAA, de la Procuraduría General de la República, de la directiva espuria del Congreso Nacional presidida por el usurpador presidente Luis Redondo, del titular de la Secretaría de Seguridad, Gustavo Sánchez y por supuesto de la Casa de Gobierno, donde Xiomara Castro y Mel Zelaya eran los orquestadores de todas las acciones del plan, que incluyó el control de la editorial del Estado que imprime diario La Gaceta, para torpedear las publicaciones de los organismos electorales.
Resulta simpática la forma como el diputado Alberto Cruz, de la comisión investigadora del Congreso Nacional, define la ruta fraudulenta del PLR de la siguiente manera: la silla vacía de Marlon Ochoa paralizó el cronograma electoral a partir del 7 de mayo del 2025, mientras que la silla vacía del TJE paralizó la acción jurisdiccional del organismo a partir del 12 de octubre del año pasado. La acción fue simultanea y de manera sistemática, y una vez que la silla vacía no les dio resultado como estrategia, los dirigentes del PLR pasaron a la ofensiva, y mediante la acción penal, acompañada de un acoso permanente, se dieron a la persecución de los empleados de los despachos de las consejeras López y Hall, y de los magistrados de la oposición, con pruebas inventadas. El Ministerio Público, con Johel Zelaya a la cabeza, inició la persecución penal de las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall y sus respectivos colaboradores, creando un estado de zozobra en las oficinas de las consejeras de la oposición.
Este contundente informe de la comisión investigadora del juicio político, expone a la luz pública la macabra intención del PLR de robarse las elecciones y en caso extremo, de no lograrlo, evitar a toda costa la declaratoria del resultado electoral. Mi conclusión particular es que: la actitud heroica de la consejera Cossette López fue determinante para que LIBRE (PLR) no pudiera robarse las Elecciones Primarias. Mientras que la posición firme de la consejera Ana Paola Hall, garantizó la celebración de las Elecciones Generales y al final, ambas consejeras se fajaron para garantizar la declaración del resultado electoral. No podemos olvidar el gesto grandioso del embajador de Francia, que salvaguardó la seguridad de la consejera Ana Paola Hall, bajo cuya responsabilidad estaba garantizar la declaratoria del resultado electoral. Lograr todo esto, y especialmente, destruir la estrategia del PLR de las «sillas vacías» ha sido una verdadera odisea patriótica, que nos permite a los hondureños seguir viviendo en democracia respirando libertad.
Así son las cosas y así las hemos contado hoy viernes 17 de abril de 2026.