
La noche en Baviera fue un golpe de realidad para el nuevo proyecto galáctico. El Real Madrid cayó eliminado en los cuartos de final de la Champions League tras un vibrante 4-3 ante el Bayern Múnich, una derrota que ha calado hondo en el vestuario blanco y, especialmente, en su gran estrella, Kylian Mbappé.
Fracaso y compromiso A través de sus redes sociales, el delantero francés no se escondió tras el pitazo final. Con un tono serio y reflexivo, Mbappé reconoció que el equipo quedó a deber en la cita más importante de la temporada. «Debemos hacer una profunda autocrítica para evitar que esto vuelva a suceder», sentenció el «9» madridista, consciente de que la exigencia en el Bernabéu no admite excusas.
La promesa al madridismo Pese a la decepción, Mbappé quiso recordar la esencia del club que ahora representa. En un mensaje que busca inyectar esperanza a una afición dolida, aseguró que la rendición no forma parte del ADN blanco.
«¡Jamás nos rendiremos! En Madrid, el fracaso nunca ha sido ni será una opción. Pero les prometo una cosa: volveremos a ganar muy pronto», culminó el atacante.
Esta eliminación supone un frenazo inesperado para el Madrid, que llegaba como favorito para revalidar el título. Ahora, el equipo de Ancelotti deberá centrar sus esfuerzos en la competición doméstica mientras Mbappé y compañía procesan una caída que, según sus propias palabras, servirá de combustible para el futuro.