
Irán aseguró que la situación en el estrecho de Ormuz no cambiará, en referencia a las restricciones impuestas desde el inicio del conflicto y al protocolo de seguridad que Teherán propone para controlar este punto estratégico. La postura se mantendrá a menos que Estados Unidos acepte un “acuerdo razonable”.
La declaración se produce tras el fracaso de las conversaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, que se prolongaron durante 21 horas sin alcanzar resultados. Una fuente iraní indicó a la agencia Mehr que las diferencias entre ambas partes impidieron avanzar hacia un entendimiento.
El estrecho de Ormuz representa una ruta clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, por lo que la falta de acuerdos incrementa la tensión internacional y genera preocupación en los mercados energéticos.