
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró este martes ante una corte en Miami que desconocía un supuesto contrato millonario de 2017 que su amigo David Rivera habría tenido para acercar al gobierno de Nicolás Maduro con Estados Unidos y propiciar una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
Rubio acudió como testigo en el juicio que enfrentan Rivera y Esther Nuhfer, acusados de intentar influir en la administración Trump para suavizar sanciones contra el régimen chavista.
Durante el interrogatorio, Rubio detalló reuniones que sostuvo con Rivera en 2017 y reconoció que, aunque conocía los planes de su amigo, consideró que eran especulativos y no tenían un respaldo formal de Maduro.
El secretario de Estado también afirmó que desconocía la titularidad de las millonarias cuentas presentadas por Rivera como prueba de apoyo del empresario Raúl Gorrín a la oposición venezolana. Además, Rubio recordó amenazas contra su vida atribuidas a Diosdado Cabello y confirmó la cercanía personal con los acusados, destacando que compartían ideales democráticos frente al totalitarismo en la región.