
Todo acto y acción que atentan contra la Constitución, contra las leyes, y contra las personas que realizan dignamente una función en beneficio de la democracia y la libertad, no tiene ningún asidero de defensa, es imposible o costosísimo de defender. Se dice que son indefendibles los pleitos perdidos por la razón evidente de la parte contraria, por la flagrancia con que fueron cometidos los hechos. Marlon Ochoa es uno de los indefendibles, de los que hicieron de todo lo que se puede hacer para impedir el sagrado derecho de los hondureños para ejercer el sufragio en forma limpia para elegir a sus autoridades.
El consejero Marlon Ochoa bloqueó el funcionamiento del pleno del Consejo Nacional Electoral en varias ocasiones, su comportamiento en este sentido llegó al fin delictivo de impedir que los ciudadanos votáramos el pasado 9 de marzo para elegir a los candidatos en las Elecciones Primarias. Desde el CNE giro instrucciones en complicidad con Roosevelt Hernández para impedir que las urnas llegaran a los centros de votación. Para consumar su festinado propósito, Marlon Ochoa, actuando como un miembro del PLR, se dio a la tarea de paralizar a una buena parte del personal del CNE, que respondía a los planes del partido de gobierno, del cual Marlon Ochoa actuaba en forma sumisa.
El consejero Marlon Ochoa se mantuvo ofreciendo declaraciones sin base alguna, instigando líneas de investigación de carácter penal, sin sustento, con el propósito de crear cismas malintencionados con las cuales buscaba poner en mal predicado a las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall. Ochoa contó con la complicidad de algun personal del CNE que actuó como una jauría, alineada con el PLR, para injuriar y calumniar a todas las personas del pleno del CNE que no acompañaban los festinados objetivos del partido de gobierno. Marlon Ochoa se encargó de crear un clima permanente de confrontación en el interior del CNE, siguiendo directrices del partido gobernante, con la inocultable finalidad de mantener la zozobra en el personal del organismo, como un factor distorsionador que condujera a la confusión final, para que no hubiera declaratoria de elecciones.
A lo largo de 2025, el CNE se convirtió en una jaula donde el ambiente era de acoso y difamación, los archivos de YouTube están atestados de declaraciones de Marlon Ochoa, antecedentes que lo exponen como enemigo de un proceso electoral limpio y transparente. A Marlon Ochoa se le señala como el responsable de instigar a la PGR para hacer uso indebido de un Habeas Corpus, para que las autoridades rastrearan el paradero de las consejeras López y Hall, cuando ambas tenían la amenaza de ser obligadas a comparecer en público, mientras existían versiones que la Policía tenía orden para capturarlas.
Agregando a la sarta de acciones antidemocráticas de Marlon Ochoa, está la paralización de varias etapas del proceso electoral como el escrutinio especial, acción que fue encargada a personas afines al PLR y que fueron reclutadas e incitadas por Marlon Ochoa para cumplir esa innoble misión. Por todo este rosario de acciones delictivas con las que se propuso echar a perder las elecciones de 2025, Marlon Ochoa es indefendible, y si quien asume la cabecera de la defensa de Marlon es Mel Zelaya, Marlon Ochoa no tiene ninguna posibilidad de burlar las consecuencias que se ganó por hacer todo lo posible, porque los hondureños no pudiéramos ejercer el sufragio en forma limpia y transparente.
Marlon Ochoa tiene suficiente carga delictiva como para ser la víctima, una conducta muy propia del delincuente al saberse acorralado por la justicia. Marlon Ochoa era la figura clave del PLR en el pleno del CNE para realizar una serie de acciones orientadas a boicotear las elecciones, y finalmente hasta secuestrar el proceso electoral, lo que fue observado por los hondureños y por la comunidad internacional. Todo esto no es ninguna invención, son hechos consumados que si bien no lograron el malvado propósito del PLR, de echar a perder las elecciones, para ganarlas en forma fraudulenta y perpetuarse en el poder, fue por la reacción extraordinaria del pueblo hondureño, que se volcó en forma multitudinaria a las urnas, tanto en las Elecciones Primarias del 9 de marzo como en las Elecciones Generales del 30 de noviembre.
El juicio político contemplado en el art. 234 de la Constitución de la República contra el Presidente de la República y designados presidenciales, magistrados del Poder Judicial, diputados del Congreso Nacional y del Parlamento Centroamericano, corporaciones municipales y todos aquellos funcionarios electos por el Congreso Nacional, cuando en su contra exista denuncia grave en el desempeño de su cargo por realizar acciones contrarias a la Constitución de la República o el interés nacional. En este caso están Marlon Ochoa y otros funcionarios del PLR; por lo tanto, a todos ellos y a los que hoy pretenden hacer causa común con Marlon Ochoa, apelando a la indulgencia popular, les decimos: MARLON OCHOA y todos los mencionados tienen méritos para ser sometidos a JUICIO POLÍTICO. Todos son indefendibles.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 23 de marzo de 2026.