
El exdirector del Instituto Nacional de Migración (INM), Wilson Paz, salió al paso de los cuestionamientos sobre el manejo de 97 millones de lempiras destinados al programa de asistencia a migrantes retornados “Hermano, Hermana Vuelve a Casa”.
Paz defendió la transparencia de la ejecución financiera, asegurando que cada desembolso está plenamente documentado y a disposición de los entes contralores.
Distribución de los beneficios
Bajo el decreto de emergencia 08-2025, el programa canalizó recursos a través de distintas instituciones para ofrecer un «colchón» económico a quienes regresan al país:
Bono de Retorno: La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) entregó $100 USD (aprox. L 2,630) en efectivo a cada beneficiario.
Apoyo Alimentario: La Red Solidaria otorgó un monto adicional de L 2,000 para necesidades básicas.
Alcance: Según cifras oficiales, más de 37,000 hondureños recibieron esta asistencia.
Mecanismo de transparencia
Ante las denuncias de defensores de derechos humanos sobre supuestas irregularidades, el exfuncionario detalló el proceso de verificación:
Entrega Directa: El dinero se otorgó físicamente al migrante al momento de su llegada.
Comprobante de Recibido: Cada beneficiario firmó un documento de soporte que vincula su identidad con el fondo recibido.
«Ese dinero es auditable y el Ministerio Público puede hacer las investigaciones del caso para verificar la documentación soporte», enfatizó Paz, rechazando las versiones sobre extravío de fondos.