
No sé porque la gente le tiene tanto miedo al fracaso, porque la vida es un fracaso continuo; para tener la idea del triunfo que se forman los que quieren fracasar a toda costa y a todo coste, se aprende más del fracaso que de los éxitos. El problema es cuando la gente que nos gobierna solo trabaja para el fracaso, porque eso ya es otra cosa muy distinta. Hoy estamos sufriendo las consecuencias de lo que no hizo y, además, lo que hizo mal, el gobierno del PLR en materia de energía. Personalmente constate que EEUU nos envió la comisión de expertos mejor calificados en energía eléctrica, para la recuperación de la ENEE, y que el gobierno de Xiomara Castro se dio el lujo de despreciar.
Posiblemente los expertos estadounidenses, entre ellos el Ing. José Fernández, el zar de la energía en EEUU, no traían una magia poderosa para resolvernos el problema de la ENEE, traían ideas, planes y proyectos, y lo más importante, traían la disposición de financiarnos la solución más inmediata para el rescate de la ENEE, pero el gobierno de Xiomara Castro, en su empecinamiento por distanciarse de EEUU, los mando a volar con un «good bye Mr. Fernández, que le vaya bien». Hoy tenemos en Honduras un evento de alta categoría con la presencia de conglomerados de alta inversión en materia de energía. Esta es una oferta de gran nivel, en el que vimos al propio Nasry Asfura, personalmente, participando en el evento.
Estamos casi seguros que el tipo de gobierno que ha tomado las riendas de la administración en el país tiene conciencia de lo que representa el grave problema de la ENEE para Honduras, algo que no existió en el gobierno de Mel Zelaya en el período 2006-2009 y que se repitió en el gobierno de Xiomara Castro. La desatención a un problema gravísimo como es la situación de la ENEE es producto de un gobierno despreocupado, que nos empieza a pasar factura con los apagones y los racionamientos que son altamente negativos para el aparato productivo del país igual que para las empresas e industrias en general.
El fracaso de la ENEE se ha convertido en un vicio que nos hace sentir un país fracasado. Hemos llegado a un tiempo en que la totalidad de la dichosa enorme deuda que ha acumulado la ENEE, es una sombra pesada sobre la humanidad de más de diez millones de hondureños. Pero, sobre todo, que nos comienza a hacernos sentir como un país donde los ciudadanos estamos encantados de considerarnos un país de fracasados, donde las personas comenzamos a tener la convicción de que nos encanta vivir instalados en el fracaso. Es lo contrario de lo que experimentan los costarricenses y últimamente los salvadoreños, los ticos se ríen de los pocos problemas que tienen y se jactan que vivir en Costa Rica es «pura vida», mientras los salvadoreños tiran las campanas al aire, alegres de tener a un gobierno de corte dictatorial que les garantiza tranquilidad con casi cero problemas de seguridad.
A los hondureños el grave problema de la ENEE casi nos tiene acomplejados, aquí no hay día que no haya apagones y racionamientos de varias horas, todo heredado del gobierno anterior, porque durante 2024 y 2025 en muchos sectores lo constante era tener racionamientos de casi ocho horas sin energía. Honduras es el país con el sistema de energía eléctrica más deficiente, de manera que lo que no hizo el gobierno de Xiomara Castro en cuatro años, en materia de energía, el gobierno que preside Nasry Asfura deberá esforzarse por solventarlo y eso no lo podrá hacer solo con sus propios esfuerzos, debe contar con el apoyo internacional que se obtiene a través de los inversionistas.
El conclave realizado ayer en Tegucigalpa, al que asistieron empresas inversoras de gran tamaño en el campo de la energía, nos levanta el ánimo, a nivel de euforia, casi de totalidad dichosa, porque estos inversionistas saben cómo resolver el problema de la energía y lo bueno es que ahora Honduras tiene un gobierno con aptitud para enfrentar la crisis de energía y dispuesto a echar para adelante, que es mostrar toda la disposición de hacer causa común con los inversionistas para asumir los proyectos que necesita Honduras para resolver el grave problema de energía eléctrica que nos plantea el desastre permanente en que ha vivido los últimos 16 años la ENEE.
Hay fracasados vocacionales que son aquellos que ven la ventaja de vivir del fracaso. El PLR es un ejemplo de este tipo, por eso Rixi Moncada se llenó la boca para gritar que el modelo que quería para Honduras y los hondureños era el de Cuba, país que hoy está sumido en una profunda obscuridad por la falta de energía eléctrica. Los hondureños no nos podemos acostumbrar al fracaso, instamos a gobierno de Nasry Asfura a que asuma el reto de salvar a la ENEE, para que al cabo de poco tiempo nos sintamos orgullosos de tener un sistema eficiente de energía eléctrica, como la tienen los ticos y los salvadoreños. Y para no tener que acordarnos de Rixi Moncada, que nos amenazó con llevarnos al modelo cubano que hoy es el prototipo del fracaso vocacional.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 18 de marzo de 2026.