
El FC Barcelona salió vivo del norte de Inglaterra de la forma más inesperada.
En un partido donde el Newcastle fue superior y rozó la gloria con un gol de Harvey Barnes al minuto 87, el conjunto de Hansi Flick encontró petróleo en el tiempo de descuento.
Un penalti provocado por la insistencia de Dani Olmo al minuto 96 permitió que Lamine Yamal, desaparecido durante casi todo el encuentro, sellara el 1-1 definitivo desde los once metros.
A pesar del empate, las sensaciones para el Barça son agridulces tras un planteamiento defensivo y rácano que sufrió ante el empuje de los ‘Magpies’.
Las actuaciones de Joan García bajo palos y los cortes providenciales de Pau Cubarsí mantuvieron a flote a un equipo que ahora buscará sentenciar la eliminatoria en casa la próxima semana.