
La cumbre «Escudo de las Américas» celebrada en la ciudad de Miami el sábado anterior, es un proyecto ambicioso para formar un bloque politico, económico y estratégico de incalculables propósitos para los doce países que atendieron la convocatoria del presidente Donald Trump. Se trata de una agrupación de doce países latinoamericanos que aceptaron adherirse al conjunto de naciones dispuestas a acompañarse mutuamente para enfrentar a otro bloque de países que no cabalgan ni comulgan con los principios democráticos. De los 35 países del continente solo fueron convocados doce gobiernos: El Salvador, Honduras, Costa Rica, Republica Dominicana, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile, Guyana, y Trinidad y Tobago. Otros diecisiete países no formaron parte de este bloque politico, aunque extraoficialmente transcendió que hay otros que aunque no fueron convocados, aceptaron firmar el documento del «Escudo de las Américas».
¿Por qué no fueron convocados potencias latinoamericanas como México, Brasil y Colombia? Es obvio que estos países están regidos por gobiernos que aunque en apariencia siguen la línea democrática, están muy salpicados por sus conexiones con el narcotráfico. En cambio, los gobernantes convocados tienen compromiso con el pensamiento democrático y como tal, han manifestado su interés de acompañar al presidente Trump en su proyecto de enfrentar al narcoterrorismo. El gran objetivo de la cumbre es formar un bloque de las Fuerzas Armadas de todos los países, para enfrentar a los diferentes carteles de la droga que viven del narcotráfico y el narcoterrorismo.
El líder que sobrepaso a todos los presidentes de la cumbre «Escudos de las Américas» fue Nayib Bukele, presidente de El Salvador, por su resonante éxito obtenido en su país en contra del crimen organizado, gracias a su agenda de seguridad que es admirada por el presidente Donald Trump, un esquema que, según el presidente de EEUU, debe ser imitado por todos los países del continente. El tema central de la cumbre es usar las FFAA de todos los países contra los carteles y las pandillas transnacionales, todas trabajando por la seguridad continental desde la clave militar, comenzando por la seguridad fronteriza. Según trascendió, a los presidentes presentes les quedo bien fijo que el planteamiento a seguir es el modelo de Nayib Bukele, con el que EEUU está convencido que es clave para enfrentar al narcoterrorismo impuesto por las pandillas transnacionales.
Trump se propone formar un bloque de gobiernos alineados, dispuestos a asumir una agenda de seguridad hemisférica contra el avance del narcoterrorismo impulsado por gobiernos comunistas, con lo cual Trump pretende conformar una potencia estructural geopolítica, en la que, el gran protagonista es el llamado «pulgarcito de Centro América», un país de tamaño insignificante como es El Salvador, ahora gobernado por Nayib Bukele, que se ha convertido en un protagonista regional de tamaño gigante, con resultados impresionantes en el problema de seguridad, logrando reducir a cero los índices de violencia e inseguridad, que era el tema fundamental de la cumbre.
Por lo visto, el «Escudo de las Américas» no fue una cumbre diplomática, fue un encuentro con objetivos profundos, por lo que es evidente que en esta lucha no cuentan los grandes países del continente como Brasil, México y Colombia, porque sus gobernantes tienen conexiones con los grandes carteles de la droga como el «Cartel de los Soles». Y en ese sentido, estos países no cuentan para EEUU en la lucha por la seguridad regional. La cumbre «Escudo de las Américas» tiene más trascendencia de lo que podemos imaginar, por lo que es muy probable que en la ruta del combate al narcotráfico transnacional prosiga la carrera de extradiciones en varios países, comenzando por Honduras, donde hay figuras políticas muy mencionadas en varios testimonios como el proporcionado por el «Pollo» Carvajal, antiguo miembro del alto mando chavista.
¿Qué gana Honduras al entrar a este bloque hemisférico para luchar por la seguridad regional? A nuestro criterio, Honduras gana mucho, al ser parte del esquema regional, que al ser impulsado por el presidente Donald Trump, quedará implementado como parte de la política de seguridad de EEUU. Sobre este proyecto, el gobierno de EEUU deberá patrocinar infraestructuras enormes para crear nuevas rutas de comercio que enlacen a los países asiáticos con EEUU. Y aquí entra Honduras, por tener las mejores condiciones para unir al Pacifico con el Atlántico, desde Amapala hasta Puerto Cortes.
La cumbre «Escudo de las Américas» es fundamentalmente geopolítica y de seguridad regional, pero alrededor de la misma habrá una cantidad enorme de recursos para implementar los objetivos, uno de los cuales es frenar el avance de China Continental, para lo cual EEUU debe propiciar factores de desarrollo que requieren mucha inversión como es la construcción de una vía efectiva de transporte y comercio desde Amapala hasta Puerto Cortés. Las campanas que suenan alrededor del «Escudo de las Américas» son muy promisorias. El gobierno de Nasry Asfura, los sectores privados del país y todos los demas actores que conformamos la sociedad hondureña, debemos prepararnos. ¡Vienen cosas grandes en camino!
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 9 de marzo de 2026.