El general en condición de retiro Ramiro Fernando Muñoz Bonilla definió el combate al narcotráfico en Honduras como una «guerra de nunca terminar», subrayando que es un error creer en soluciones inmediatas. Para el director, el éxito de esta lucha radica en un esfuerzo permanente y coordinado que articule el trabajo de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y los organismos internacionales de cooperación.
Muñoz Bonilla enfatizó que la clave operativa reside en una cadena de mando con una ruta clara y ética. Bajo esta premisa, aseguró que las investigaciones y persecuciones penales se ejecutarán sin distinciones, afirmando que «todo el que tenga que caer, caerá» si se comprueba su involucramiento en actividades ilícitas, reafirmando así el sentido del trabajo institucional de la dirección.
Finalmente, el funcionario destacó que su motivación es estrictamente patriótica e institucional y no responde a intereses económicos o personales. Su prioridad actual es fortalecer las capacidades del Estado para evitar que el crimen organizado gane más terreno en el territorio nacional, reiterando que se intensificarán las operaciones conjuntas para obtener resultados concretos a corto y mediano plazo.
