El municipio de Catacamas, Olancho, se encuentra en una situación de alerta extrema tras revelarse que más de 4,500 niñas y adolescentes resultaron embarazadas durante el año 2025. Esta alarmante cifra ha generado una profunda preocupación en las autoridades locales y organizaciones de derechos humanos, quienes señalan que la magnitud del problema refleja una crisis social y de protección infantil sin precedentes en la zona.
Las investigaciones y reportes de salud indican que la mayoría de estos casos no son producto de relaciones consentidas, sino que tienen su origen en el abuso sexual y, de manera muy preocupante, en el incesto. Según los datos proporcionados, muchos de estos atropellos ocurren dentro del entorno familiar o cercano de las víctimas, donde el agresor suele ser una figura de confianza, lo que complica la denuncia y la intervención oportuna de las autoridades.
Ante esta emergencia, se ha hecho un llamado urgente para fortalecer las estrategias de prevención y persecución del delito en el departamento de Olancho. Las autoridades enfatizan la necesidad de romper el silencio que rodea al incesto y al abuso sexual infantil, instando a la comunidad a denunciar estos hechos para castigar a los responsables y brindar asistencia integral, psicológica y médica a las miles de menores afectadas.
