El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) decidió cancelar oficialmente el servicio de entrega de medicamentos a domicilio. Según las autoridades y el respaldo de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), la medida se tomó debido a la «inviabilidad técnica, operativa y sanitaria» del proyecto, argumentando que el sistema actual carecía de las garantías necesarias para la seguridad de los tratamientos.

Josué Orellana, presidente de la ANEEAH, calificó el mecanismo previo como un «desorden», señalando que ocultaba la realidad del desabastecimiento. Orellana explicó que, al entregar medicamentos en casa, se evitaba que los pacientes acudieran a los hospitales y denunciaran la falta de fármacos, lo que generaba una falsa percepción de eficiencia cuando en realidad no se contaba con el 100% de los insumos.
Además de las fallas logísticas, se identificaron riesgos graves para la salud de los derechohabientes. El dirigente destacó que no se garantizaba la cadena de frío para medicamentos críticos, como la insulina, lo que provocaba que perdieran su efectividad. Ante esta situación, las autoridades del IHSS han dado por terminado el contrato con la empresa distribuidora y han instado a los pacientes a retomar el reclamo de sus medicinas a través de los canales presenciales tradicionales.