
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha emitido una orden de salida obligatoria para el personal gubernamental no esencial y sus familiares destacados en Israel.
La medida, calificada como una respuesta directa a «graves riesgos de seguridad», marca un punto de inflexión en la crisis que atraviesa el Medio Oriente este 27 de febrero de 2026.
A través de un comunicado urgente, la administración de Donald Trump instó además a los ciudadanos estadounidenses particulares a abandonar el territorio israelí mientras aún existan opciones de vuelos comerciales disponibles.
La embajada en Jerusalén y la oficina en Tel Aviv mantendrán únicamente servicios de emergencia, en medio de un clima de máxima tensión que ha puesto a las fuerzas militares de la región en estado de alerta total.