
Valeria Alvarado, de 20 años, estudiante de Medicina y originaria de El Progreso, Yoro, era reconocida por su dedicación académica y por formar parte de una familia activa en la vida pública del municipio.
Hija de Carlos Enrique Alvarado Flores, funcionario de la Gerencia de Obras Públicas, y hermana de Kenia Jeanina Alvarado, jefa de la Unidad Municipal del Migrante Retornado, Valeria se destacaba por su compromiso con sus estudios y su entorno social, ganándose el aprecio de amigos y vecinos.
La joven salió de su vivienda el 15 de febrero con destino a un campo de fútbol en la colonia Santa Fe y, tras perder contacto con ella, su vehículo fue hallado abandonado, lo que generó alarma entre sus familiares. Días después, las autoridades confirmaron que su cuerpo fue localizado en una zona de cañeras entre San Manuel y La Lima, en Cortés.
La Policía Nacional detuvo a dos hombres señalados como presuntos responsables del secuestro y asesinato, mientras la comunidad recuerda a Valeria como una joven con metas claras, vocación de servicio y una vida prometedora que quedó trágicamente interrumpida.