
Las recientes decisiones judiciales en casos de alto impacto han vuelto a poner en debate el funcionamiento del sistema de justicia en Honduras. En ese contexto, la directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, afirmó que la corrupción no responde a hechos aislados, sino a una estructura sostenida por prácticas repetitivas que se mantienen pese a los cambios de gobierno y de fuerzas políticas.
Como ejemplo, Castellanos señaló el caso del “chequesol” en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), donde, pese al requerimiento fiscal del Ministerio Público, los imputados enfrentan el proceso bajo medidas sustitutivas.
A su juicio, esta diferencia de trato refuerza la percepción de que existen dos varas para medir el acceso a la justicia, favoreciendo a quienes han ejercido poder político y enviando a la ciudadanía el mensaje de una impunidad que se normaliza dentro del sistema.