INMORALIDAD EN LA UNIVERSIDAD

El Partido LIBRE no quiere dejar ningún espacio importante fuera de su control. Ahora se propone tener en su portafolio de propiedades a la UNAH, que de ser puesta bajo la rectoría de Odir Fernández, dejaría ser la máxima casa de estudios para convertirse en otro reducto político y económico del Gobierno de LIBRE. En este paso destructivo en contra de la principal entidad académica de nuestro país, ha contado la inmoralidad de varios miembros de la junta electoral universitaria, que se han plegado al movimiento más radical de LIBRE, que es el que impulsa a Odir Fernández para ocupar la rectoría universitaria.

Fernández no podía aspirar al cargo porque recientemente interpuso una demanda en contra de la UNAH, hecho que lo inhabilita según la Ley Universitaria a aspirar a la rectoría, situación que Odir Fernández pretendió arreglar retirando la demanda, una jugada ratonil que según él le devolvía la oportunidad de llegar a la rectoría. Sin embargo, el hecho que Fernández haya retirado la demanda no lo libera de la inhabilitación, porque si bien le asiste el derecho de desistir de la acción, la misma quedo registrada en los libros de ingreso donde nada ni nadie puede borrar la intención de Odir Fernández de demandar al alma mater. Este hecho basta para que Odir Fernández por efecto de la ley, no pueda ser electo rector de la UNAH. 

En materia legal, la intencionalidad cuenta, porque en el ánimo de Odir Fernández no solo existió la idea de demandar a la UNAH, sino que al presentar la demanda, debe considerarse más que una tentativa, porque la demanda fue presentada e ingresada en la respectiva dependencia de la UNAH. El hecho de retirarla es producto de una bribonada muy propia de los politiqueros de oficio, pero que no le sirve a Odir Fernández, porque aunque la junta electoral lo eligiera por puro interés político, es seguro que el hecho será sujeto de una impugnación en los tribunales de justicia, lo que mancharía el periodo y al mismo Odir Fernández.

La intervención de LIBRE de imponer a Odir Fernández en la rectoría de la UNAH lleva implícito un doble interés, tanto político como económico, porque desde la rectoría universitaria, LIBRE puede asumir el control de los cargos de la principal universidad del país, que son muy bien remunerados, pero además, y quizás de mayor interés, es controlar el presupuesto de la UNAH, que consiste en el seis por ciento del presupuesto nacional y que, una vez la universidad este bajo el control de LIBRE, la Secretaria de Finanzas no le retrasaría las transferencias como si lo ha hecho con la actual rectoría.

En lo académico, una vez que la UNAH este bajo el control del Partido LIBRE, la principal universidad pasaría a ser una sucursal política del partido gobernante, lo que llevaría a la universidad estatal a un retroceso inevitable que la sumirá en un nuevo período de decadencia como le pasa a toda universidad que cae bajo el control de un gobierno y un partido gobernante. El daño que LIBRE le haría a la UNAH sería igual o peor que el que recibirá el Gobierno de Xiomara Castro, que ya tiene bastante desgaste con los errores políticos del expresidente Manuel Zelaya.

La comunidad universitaria y la sociedad en general han estado siguiendo las publicaciones aparecidas en diario El Heraldo, que le ha dado seguimiento a la actitud truculenta de la que han sido cómplices algunos miembros de la junta electoral universitaria, que se golpeaban el pecho pronunciando el falso discurso de negarse a aceptar las presiones políticas de LIBRE, mientras aparecían fotografiados con dirigentes del partido gobernante en franca camaradería, lo cual era una admisión pública que se prestaban a la jugada de LIBRE para controlar la UNAH.

Los hondureños debemos saber que cuando LIBRE se lanza al control de la UNAH no solo es por interés político y para copar los cargos para sus militantes, sino por el monto presupuestario del alma mater que recibe el 6 por ciento del presupuesto nacional, una suma inmensa a la que tendría acceso LIBRE, teniendo a Odir Fernández como rector. Aparte de lo económico, la UNAH quedaría convertida en un reducto de politiqueros, puesto que, si bien Odir Fernández es abogado, hasta ahora no se le conoce ninguna actividad académica, ni científica que lo avalen para ser considerado rector de nuestra principal universidad.

Esta acción de caerle encima a la rectoría de la UNAH, para tenerla como un «enchambadero» para sus militantes, también conlleva controlar la ejecución del presupuesto universitario, un doble itinerario para el Partido LIBRE, porque puede tener el manoseo del presupuesto pero al mismo tiempo cargara con el desprestigio que le acreditara la sociedad en general, como antes sucedió con otros partidos políticos que se atrevieron a politizar la máxima casa de estudios del país, que debe permanecer como un templo de la academia y no como un reducto donde los políticos puedan saciar sus ambiciones y meter las manos en el jugoso presupuesto universitario de muchos millones de lempiras.

Esta, por supuesto que es la madre de todas las inmoralidades que han acontecido en la historia de la UNAH.

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 12 de diciembre de 2023.