
La terminal aérea de Palmerola fue el escenario de una captura que ya trasciende fronteras.
El empresario estadounidense Murray Paul Farmer fue detenido por las fuerzas del orden bajo acusaciones de fraude, en un caso que promete escalar a niveles diplomáticos.
Farmer, quien fue captado esposado y bajo custodia, rompió el silencio a través de sus redes sociales con un mensaje contundente: «Mi único delito fue invertir en Honduras».
El inversionista sostiene que su arresto es una represalia del Gobierno para evitar el pago de una sentencia judicial firme relacionada con 21 proyectos de agua y saneamiento que beneficiaron a más de 300,000 hondureños.
«El mensaje para los inversionistas es claro: no hay seguridad jurídica», sentenció Farmer, quien además advirtió que llevará su caso directamente ante el presidente Donald Trump en Washington.
Mientras la justicia hondureña procede con la acusación, el sector empresarial observa con lupa las repercusiones de este arresto en la imagen país.
He sido arrestado en Honduras.
— Murray Paul Farmer (@MurrayPFarmer) March 17, 2026
Soy un hombre inocente y nunca recibí ni un solo dólar de Honduras por 21 proyectos de agua y alcantarillado entregados al pueblo hondureño.
El gobierno ahora arresta a la persona a la que le debe dinero bajo una sentencia judicial firme que se… pic.twitter.com/9dfTOJhwxm