
El agudo olfato de un perro pastor belga malinois permitió a las autoridades identificar una encomienda con presunta cocaína que pretendía ser enviada desde San Pedro Sula, Cortés, hacia el norte de Honduras.
El operativo fue realizado por la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) en coordinación con la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y el Escuadrón Canino K-9, durante la inspección de paquetes en una empresa de encomiendas de la capital industrial.
El canino alertó a su guía sobre un paquete sospechoso que, a simple vista, contenía artesanías y recuerdos, pero en su interior escondía una bolsa con polvo blanco, presunta cocaína. Las autoridades iniciaron la investigación para identificar al remitente y destinatario del paquete.
Según los oficiales, el uso de encomiendas se ha convertido en una estrategia frecuente de estructuras criminales para traficar drogas, lo que ha llevado a reforzar los controles en terminales de transporte y centros de paquetería con escáneres y caninos especializados.