
La presidenta Xiomara Castro ordenó a los ministros de Seguridad, Gustavo Sánchez; de Gobernación y Justicia, Tomás Vaquero; y al director de Servicio Civil, Russel Garay, organizar el proceso de transición y traspaso de mando al que calificó como un “gobierno de facto”, declarado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
Durante un acto por el 144 aniversario de la Policía Nacional, en La Paz, la mandataria cuestionó el proceso electoral, denunció irregularidades en el Sistema de Transmisión de Resultados Electorales y afirmó que más de un millón de votos no fueron contabilizados, además de criticar la negativa de contar 435 actas municipales del Distrito Central que, según dijo, favorecerían a Jorge Aldana.
En su intervención, Castro defendió la vigencia del estado de excepción y aseguró que su gobierno logró reducir los índices de homicidios, la violencia contra las mujeres, así como la pobreza y la pobreza extrema.
Destacó además cifras en materia de seguridad, como extradiciones, incautaciones de droga y destrucción de narcolaboratorios, al tiempo que reprochó a la Sala de lo Constitucional por suspender el decreto que ordenaba el conteo voto por voto en casos de impugnación. Finalmente, reiteró que no permanecerá ni un día más ni un día menos en la Presidencia, acusó injerencia extranjera y sostuvo que su administración cumplió con la tarea de sacar al país de la “narcodictadura”.
