
En una votación que sacude la estructura del Estado, el pleno derogó la figura de la Comisión Permanente. Tomás Zambrano sentencia: «Se acabaron los abusos de grupos reducidos; el pleno vuelve a ser el soberano».
El tablero legislativo de Honduras ha cambiado para siempre. En una sesión marcada por la confrontación de posturas, el pleno del Congreso Nacional aprobó por mayoría de votos la derogación de la Comisión Permanente, eliminando así una de las figuras más polémicas de la administración parlamentaria reciente.
Poder total al pleno La reforma no solo borra del mapa a la Comisión, sino que también elimina los recesos obligatorios de mitad y final de año. Según el presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, esta medida devuelve la autoridad máxima a los 128 diputados, garantizando que ninguna decisión vital sea tomada por una cúpula fuera de las sesiones ordinarias.
«A partir de hoy, se acaba la Comisión Permanente. Nunca más van a abusar de esta figura en el Congreso, ni nacionalistas, ni liberales, ni de Libre… aunque solo Libre abusó de ella», disparó Zambrano tras la votación.
La postura de Libre La decisión no fue unánime. El Partido Libre, representado en la voz de la diputada Angélica Smith, se abstuvo de votar a favor. La bancada oficialista calificó la derogación como una «apología al odio» y argumentó que el Congreso debería estar priorizando temas de mayor relevancia nacional en lugar de reformar su estructura interna en este momento.
Con esta derogación, el Congreso Nacional entra en una nueva era de sesiones continuas, donde el peso de las decisiones recae exclusivamente en la totalidad de la cámara.